Comprar unas botas de piel es una inversión, pero no todas las botas que dicen ser “de piel” tienen la misma calidad. Hay varios aspectos que puedes revisar antes de elegir un par.
1. El material
Lo primero es conocer qué tipo de piel se utiliza y qué partes de la bota están fabricadas con ella. La piel natural tiene características propias, por lo que pueden existir pequeñas variaciones de textura, color o apariencia entre un par y otro.
2. La construcción
La forma en la que se unen la piel, la plantilla y la suela influye directamente en la durabilidad de una bota. La construcción Goodyear Welt, por ejemplo, utiliza una tira de cuero que une estos elementos y permite que la suela pueda reemplazarse cuando llega al final de su vida útil.
3. La suela
Una buena bota no solamente depende de la parte exterior. Es importante conocer de qué está hecha la suela, cómo está unida a la bota y si puede recibir mantenimiento o reparación.
4. Los acabados
Observa las costuras, los bordes, las uniones y la terminación de la piel. En una bota artesanal pueden existir pequeñas variaciones propias del trabajo manual, pero los acabados deben estar cuidados y ser consistentes.
5. La posibilidad de reparación
Una característica importante de una bota pensada para durar es que pueda recibir mantenimiento con el paso del tiempo. Una buena bota no necesariamente termina su vida cuando se desgasta la suela.
En El Relincho, utilizamos piel 100% de res y construcción Goodyear Welt, buscando que cada par no solamente se vea bien al estrenarlo, sino que pueda acompañarte durante muchos años.
La calidad de una bota no está solamente en cómo se ve. También está en cómo está hecha.